¿Por qué cuesta tanto pedir ayuda?

By


Pedir ayuda puede sonar como algo fácil de hacer, pero para muchas personas puede sentirse como un paso gigante. 

Vivimos en una sociedad donde se nos enseña que debemos ser capaces con todo, debemos ser “fuertes” y “poder solos”, sin embargo, estas ideas solo nos hacen asociar la vulnerabilidad con la debilidad. Entonces, cuando atravesamos momentos difíciles entramos en una discusión con nosotros mismos donde una parte sabe que necesitamos apoyo y la otra cree que no vale la pena o le da miedo necesitar esta ayuda. 

Pedir ayuda implica reconocernos como seres humanos que sienten y que saben que a veces la compañía es la mejor forma de transitar una situación. Esto no quiero decir que debamos pedir ayuda en todo, pues tenemos las habilidades y capacidades para lograr grandes cosas de manera individual, sin embargo, también debemos tener la habilidad para saber en que momento el acompañamiento puede aligerarme muchas cargas. 

Hay muchas razones por las que puede costar reconocer esta necesidad. Pedir ayuda es abrir una parte de nosotros que solemos proteger, mostrándonos vulnerables ante el otro, y esta vulnerabilidad nos confronta. Nos da miedo sentirnos juzgados, sentirnos rechazados por el otro, minimizados, o también que nos digan algo que no queremos escuchar.  Nos cuesta cuando hemos aprendido que nuestras emociones “no son para tanto”, o que lo que sentimos no es válido, también, nos cuesta cuando nosotros mismos minimizamos nuestro sentir pues “hay gente con problemas peores”. Aprendemos que nuestros sentimientos no merecen ser escuchados, y si no son escuchados ¿para qué pedir ayuda?

Somos seres sociales, y por tanto, necesitamos del otro. El dolor no tiene que vivirse en soledad, cuando compartimos con otra persona nuestro sentir volvemos el dolor un poco más liviano. Pedir ayuda es también una forma de confiar en el otro, en reconocer que no tenemos todas las respuestas, y a veces en comprender que no siempre estoy bien y eso está bien. Buscar apoyo no nos hace débiles, nos hace conscientes de nosotros mismos. Si en algún momento sientes que estas cargando con todo solo o que necesitas hablar con alguien, recuerda que pedir ayuda está bien. 


Descubre más desde Somos DeMentes

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Posted In ,

Déjanos tu opinión